La Auditoría 2008 del Ayuntamiento de Yaiza suspende la gestión financiera de la actual alcaldesa

La Auditoría 2008 del Ayuntamiento de Yaiza suspende la gestión financiera de la actual alcaldesa

La concejal socialista en Yaiza, Olivia Cedrés denuncia que la Auditoría del Ayuntamiento sureño relativa a 2008 refleja la incapacidad financiera del Consistorio y la nula gestión realizada por la alcaldesa del PIL, Gladys Acuña, en todo su mandato. Cedrés explica que en este último año no sólo se ha incrementado la negatividad del remanente en casi cuatro puntos respecto al ejercicio 2007, sino que también ha descendido la gestión recaudatoria de la localidad.

 

“Aunque mejoran levemente los indicadores relativos al ahorro, el endeudamiento a largo plazo y la carga financiera, lo cierto es que la situación económica del Ayuntamiento de Yaiza está al límite.

Esto es consecuencia de la nefasta gestión realizada hasta la fecha por el actual equipo de gobierno”, se lamenta Cedrés.

 

Según el documento, el Remanente de Yaiza -indicador que refleja la capacidad del Ayuntamiento para hacer frente con sus propios recursos a su estructura financiera- “es negativo”. Así se determina un aumento de 3,9 puntos en su negatividad respecto al año anterior, lo que se traduce en un 56% del 2008 frente al 52,4% de 2007.

 

Asimismo, el informe, elaborado por el fondo canario de financiación municipal, señala que la gestión recaudatoria del municipio ha descendido un total de 21,2 puntos, con lo que se sitúa en torno al 54% de 2008 frente al 75,6% de 2007. “La presión fiscal en Yaiza, los impuestos, supera en 52 euros por habitante la media de Canarias, y aún así la recaudación municipal se sitúa a la baja. El objetivo de la recaudación es lograr la extinción de la deuda y no se ha conseguido”, critica la edil socialista.

 

Para Olivia Cedrés las conclusiones de la Auditoría reflejan que el actual gobierno sureño “está inutilizado para gobernar el municipio”. Y es que la representante socialista considera que las medidas desarrolladas, como la remodelación del catastro, “no han servido de nada”.