Cándido cierra el círculo

En 1987, Cándido Reguera formaba parte del Centro Democrático y Social (CDS), el partido creado por Adolfo Suárez tras el naufragio de la extinta UCD. Junto al Dimas Martín de los primeros años, aquél a quien muchos en Lanzarote veneraban hasta el fanatismo, y junto a Honorio García Bravo, que por aquellas fechas pergeñaba el desarrollismo salvaje al que fue sometido el sur de la isla con saña y desprecio, Cándido gobernó en el Cabildo de Lanzarote. Pronto comenzó el chantaje: Dimas, desde el silo del Complejo Agroindustrial donde cambiaba cebollas por votos, y Honorio, comprando y vendiendo parcelas en Playa Blanca, vejaban a diario al entonces vicepresidente cabildicio y hoy aspirante a la alcaldía de Arrecife. Lo humillaban. Se burlaban de él en los medios de comunicación de su propiedad (básicamente, los medios de los hermanos Coll y de Agustín Acosta Cruz), y lo ridiculizaban hasta la extenuación. Cándido vacilaba, pero resistía. En aquella época, Cándido era un guerrillero.

Ahora Cándido quiere ser alcalde de Arrecife con los votos de Dimas, el mismo que lo ha despreciado públicamente en tantas ocasiones y que le coloca en su grupo de apoyo a dos concejales recién salidos de la cárcel por la comisión de delitos tan nauseabundos como la asociación ilícita, el cohecho, el tráfico de influencias...; su paso al lado oscuro, su asociación ilícita de carácter político con los corruptos, nos tiene a muchos que lo estimamos en estado de shock. Sabíamos de sus ansias de ser alcalde, no en vano ya lo intentó en San Bartolomé, de su trabe cuasi enfermizo contra todo lo que suena a PSOE (comparte esta paranoia con su presidenta Astrid Pérez), y de su concepción de la política como una especie de profesión, pero jamás imaginamos, ni en la peor de nuestras pesadillas, que Cándido sería capaz de apoyarse en corruptos indecentes y miserables a la hora de convertir en realidad su largo sueño de ser alcalde.

¿Por qué Cándido Reguera tira a la cloaca su prestigio personal? ¿Por qué un diputado nacional del PP, que transita por su tercera legislatura en el Congreso, se asocia ilícitamente con los corruptos? ¿Qué hacen Cándido, y su PP, con los que negocian con el Plan General de Ordenación, con los que exigen comisiones ilegales a empresarios, con los que utilizan una recogida de alimentos solidaria en beneficio propio, con los que cobran facturas falsas? ¿Qué hace Cándido junto a gente indecente que lleva inoculado en sus genes el virus del delito, de la burla de la ley? ¿Por qué se presta a una operación diseñada por corruptos, cuyo único objetivo es utilizar las instituciones públicas para enriquecerse fraudulentamente? ¿Por qué permite que el PIL gobierne en el Ayuntamiento de Arrecife, cuando el objetivo común de todos los políticos decentes no puede ser otro que expulsar de las instituciones democráticas a una banda organizada y especializada en prácticas corruptas?

Ni idea. Yo se lo he preguntado personalmente a Cándido. Me responde de manera confusa que la culpa es de otros, que todo se centra en una cuestión de "modelo" y que él ha detectado un "clamor popular" en Arrecife para que la moción de censura sea presentada. Su jefe, Soria, lo anima. Y él se prepara para recibir instrucciones, ya no desde un silo del Complejo Agroindustrial, sino desde una celda de la cárcel de Tahiche. Me declaro totalmente incapaz de entender porqué Cándido Reguera se apresta a deslizarse por las alcantarillas de la corrupción de la mano de sus nuevos socios. Ni idea.

Tal vez se trata de cerrar un círculo diabólico. Cándido comenzó su prometedora carrera política unido a Dimas Martín en el gobierno del Cabildo de Lanzarote. El lunes 21 de diciembre, Cándido Reguera sepulta bajo toneladas de corrupción su larga carrera política, también de la mano de Dimas Martín.