Carta abierta a Casimiro Curbelo

Compañero:

Permíteme que conteste públicamente a tus declaraciones del pasado fin de semana, en las que manifestaste tu postura personal sobre la oportunidad de extraer crudo frente a las costas de Lanzarote y Fuerteventura. Parece lógico que si públicas han sido tus manifestaciones, pública sea mi respuesta.

Quiero comenzar por señalar que la oposición a las autorizaciones concedidas a Repsol no es una postura personal mía, ni siquiera de la organización insular del PSOE, sino una decisión del partido en Canarias, que encontró su máximo aval en la suspensión por parte de José Luis Rodríguez Zapatero de los permisos previamente concedidos por el Partido Popular.

Ya sé que siempre caben las “posturas personales”. Y más en un partido como el nuestro, que hace seña de identidad del respeto a la discrepancia. Sin embargo, me permito señalarte que el disfrute de esa libertad, más aún cuando se ejerce públicamente, ha de verse limitado en la medida en que se ejercen funciones de representatividad.

Como bien recuerdas en la entrevista, desde hace largo tiempo has sido o eres todo o casi todo: secretario insular de La Gomera, presidente de su Cabildo, alcalde de su capital, parlamentario autonómico y senador. Convendrás entonces conmigo que tal acumulación de méritos y servicios impone como contrapartida el sacrificio de ser exquisitamente consciente de la importancia que adquieren tus pronunciamientos, pues encuentran mucho mayor eco que los de un/a militante de base.

Por eso, a la par que respeto, aunque no comparta, tu postura personal, me parecen desafortunadas tus declaraciones. No tengo inconveniente alguno en que el debate sobre el petróleo se retome en nuestros órganos de dirección pero creo que por lealtad a nuestra estructura y a nuestras decisiones, nuestros dirigentes deben dejar sus posturas personales para ámbitos personales.

Bastante confusa es la situación actual, con un rechazo generalizado a los políticos y, lo que es más grave, a la política, como para contribuir a generar sensaciones de desgobierno, de banderías y taifas.

Nuestros conciudadanos y nuestras conciudadanas esperan de nosotros posiciones claras, sin dogmatismos y cargadas de firmeza en la decisión y en la ejecución. Aún más cuando se refieren a asuntos como éste, el del petróleo, que llevamos discutiendo más de una década y que implican un cambio de modelo cuyas consecuencias se extenderán a través de un largo periodo de tiempo.

Para terminar, si lo que te preocupa es la situación de las arcas públicas y del paro, déjame recordarte que las prospecciones no serán la panacea: Repsol genera en todo el mundo apenas algo más que una decena de miles de empleos. Y en cuanto a los impuestos, algo he oído sobre firmas interpuestas y paraísos fiscales.

 

Un saludo

María Dolores Corujo
Secretaria General de los Socialistas de Lanzarote