A la derecha de la derecha más a la derecha

En el Pleno del Congreso de los Diputados, hace dos semanas, el portavoz económico del PP, Cristóbal Montoro, aseguró que "ya casi se pueden tocar con la mano los cinco millones de parados en España". Lo expresó así, con vehemencia, con fruición, casi con excitación, feliz porque para la derecha española, cada desempleado es un escalón más en el supuesto ascenso de Rajoy a La Moncloa. Para el PP, cinco millones de parados serían un número maravilloso en su estrategia de acoso y derribo al Gobierno socialista. Cada vez les cuesta más disimular su alegría los primeros días de mes, cuando se hacen públicas las cifras de la EPA.

Es una política egoísta, centrada únicamente en causar el mayor daño al adversario, revanchista, porque la derecha española asegura tener aún cuentas pendientes con el PSOE. El PP no quiere la recuperación económica ni la salida de la crisis. Al PP le importan poco los parados. El PP sólo quiere la aniquilación del Gobierno, y no dará un sólo paso que aporte algo positivo a la difícil situación actual. Por eso, la derecha española está a la derecha de la derecha más derecha de Europa.