Los Clicos y el mea culpa

El Charco de los Clicos está tocado de muerte. Enfermo desde hace más de una década, adelgaza ante nuestros ojos sin que representantes públicos y orgánicos de las distintas fuerzas políticas hayamos actuado con la decisión, el coraje o la voluntad necesaria para evitarlo.

En el punto al que hemos llegado, es imperativo reconocer la ineficacia, las políticas partidarias, la sordomudez interadministrativa y, probablemente, cierta despreocupación por los problemas ambientales.

Y pedir perdón. El daño infligido a un espacio natural y paisajístico único en el mundo, como consecuencia de la inacción política de años, es sintomático de que se están haciendo mal las cosas. Debemos entonar el mea culpa y tratar de rectificar.

El Gobierno de España, el Gobierno de Canarias, el Cabildo de Lanzarote y el Ayuntamiento de Yaiza, tienen, tenemos, parte de la culpa. Las direcciones de PSOE, PP, CC, PNL y PIL tienen, tenemos, nuestra cuota de responsabilidad.

Quien no tiene arte ni parte es la ciudadanía que observa atónita cómo un problema previsible, anunciado, ha terminado por materializarse, colocándonos a la vanguardia de la incapacidad.

La crisis hoy dificulta las inversiones, cualquier inversión. Pero tenemos reciente un pasado de bonanza económica y de presupuestos boyantes que no fueron sensibles al deterioro del Charco de los Clicos. Ni siquiera cuando Pedro Almodóvar retrató para la eternidad la magia de sus verdes, la potencia de sus rocas de lava y su atmósfera de sosiego lunar.

Me sobran las inevitables excusas y los “y tú más” que vendrán, el traslado de responsabilidades con el que hasta la fecha se ha jugado a distraer. Y me sobran porque compruebo a mi alrededor la indignación social y me reconozco incapaz de dar una respuesta satisfactoria, cuando sé que lo que me están exigiendo no son explicaciones sino soluciones.

Reclamo un ejercicio de responsabilidad colectiva. Pido a mis compañeros en el Gobierno de Canarias y en el Cabildo, a nuestros socios en ambas instituciones, a la alcaldesa de Yaiza, al senador por Lanzarote y al diputado conejero que nos sentemos y busquemos una solución al atentado ambiental que hemos perpetrado.

Sin excusas, sin reproches, tan solo con el convencimiento de que Lanzarote no se merece esto y que solo de la voluntad política depende salvar lo que queda de la laguna.

Y mientras tanto, nuevamente, perdón.

 

María Dolores Corujo

Secretaria General PSOE Lanzarote