Bochorno y piche

En general, cuando la gente habla de la clase política lo hace en tono despectivo y profiriendo una serie de adjetivos calificativos tales como sin vergüenzas, cara dura… y otros de talante menos considerado. Si coincide que está presente alguien de esa clase política, que buenamente intenta defenderse, se matiza con un “no todos, pero la mayoría…”.

Lo cierto es que son muchos los ejemplos que apoyan esa teoría de que la clase política o bien vive en una nube y no tienen ni pajorera idea de lo que pasa en el planeta Tierra, y si no, que son unos canchanchanes venidos a más.

Como uno de esos ejemplos que me abochornan día sí, día también, voy a nombrar uno que me toca muy de cerca por muchos motivos: la carretera de Mácher. Soy vecina de ese pueblo, resido a escasos metros de esa carretera, es la que uso para ir y venir de casa a cualquier sitio y sufro constantemente las magníficas consecuencias de tremenda inversión. Pocos son los improperios que se me pasan por la cabeza cada vez que veo la ristra de farolas, como si de un cultivo de setas se tratara, todas bien derechitas, en fila india y eso sí, apagadas. Si a esto añadimos unas paradas de guaguas al filo de la carretera también sin luz podemos hacernos una ligera idea de lo que parece esta zona del pueblo cuando cae la noche. Ahora le unimos la maravillosa línea continua que pintaron después de empichar la carretera; gracias a la cual tenemos que dar más vueltas que un trompo para poder llegara al teleclub, a la gasolinera, o a nuestra casa, podemos hacernos una idea de lo que siento cada vez que paso por esa carretera: BOCHORNO.

Se supone que por ser concejala en el municipio de Tías por el Partido Socialista soy de la clase política, y que estoy conforme con obras como estas y que defenderé la parte que me toca por las responsabilidades que compañeros o compañeras del partido tengan en esta obra pero... lo cierto es que la inversión hecha en la carretera de Mácher, es una chapuza. Querrán vender las obras inventando mil excusas pero lo único que han hecho ha sido plantar farolas, empichar malamente y pintar una raya continua.

Si vamos a buscar culpables o responsables de este desaguisado, los podemos encontrar tanto en Madrid como en Tías: Gobierno Central, Ministerio, Gobierno de Canarias, Cabildo de Lanzarote y Ayuntamiento de Tías. Cada cual con una excusa diferente: unos por los recortes presupuestarios, otros por las competencias, otros por la dirección de obra, otros por responsabilidad política y suma y sigue. Si tuvieran el mismo arte para plantear inversiones que para pasarse la papa caliente y no dar la cara por esta chapuza, a buen seguro la carretera de Mácher hubiera tenido otro fin y hoy mi bochorno sería un poco menor. Mientras, soy de esa clase de política que se avergüenza cuando ve que a pocos meses de unas elecciones lo prioritario es empichar.

 

Saray Rodríguez

 

Concejala del PSOE de Tías